• 14 de agosto de 2010
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Mesa redonda: «Un mundo que anhela la compasión»

Mesa redonda en Casa Central

En la Casa Cen­tral de la Uni­ver­si­dad Cató­lica, el 22 de Abril del 2010, tuvo lugar una mesa redonda sobre el tema «un Mundo que anhela la com­pa­sión» donde el Padre Thie­rry de Roucy hizo una inter­ven­ción que les pre­sen­ta­mos aquí:

Padre Thie­rry, usted es el fun­da­dor de un movi­miento que tiene como carisma la com­pa­sión. Hace 20 años que se dedica a esta obra, que pre­dica que cada vez más «el mundo anhela com­pa­sión». ¿A qué se refiere con­cre­ta­mente cuando habla de com­pa­sión, ya que no es una pala­bra muy común?… A pri­mera vista, resulta casi curioso querer vin­cu­lar esta pala­bra a los mundos de la polí­tica, empre­sa­rial, artís­tico, uni­ver­si­ta­rio…

"Es bueno, para empe­zar, dar una defi­ni­ción del tér­mino que será el centro de nues­tra refle­xión esta noche. Es verdad que la pala­bra com­pa­sión no es una pala­bra muy uti­li­zada en las con­ver­sa­cio­nes coti­dia­nas. Es una pala­bra cuyo sen­tido ver­da­dero se ha per­dido un poco, aunque en algu­nos países – Esta­dos Unidos, Fran­cia… – vuelve a estar de moda :el pre­si­dente Obama lo usó fre­cuen­te­mente en su cam­paña pre­si­den­cial.

Como punto de par­tida está el hecho que la vida de cada uno de los hom­bres es una pasión, con eso quiero decir que es una his­to­ria de amor y una his­to­ria de sufri­miento. No hay nada mas uni­ver­sal, en efecto, que esta rea­li­dad que hace del mundo un inmenso Gól­gota.

Para aguan­tar esta situa­ción, para vivirla hasta el fin, la gracia de Dios es dada a cada uno, pero tam­bién la pre­sen­cia de amigos, de cer­ca­nos quie­nes nos ayudan a no deses­pe­rar, a luchar y a amar sin límite. Es esta pre­sen­cia del otro a nues­tra propia pasión, esta pasión de cada uno para la vida del otro, esta mise­ri­cor­dia ofre­cida a los que están solos, a los que tienen que luchar contra ellos mismos y contra otros para pro­mo­ver un bien, que yo llamo com­pa­sión. La pala­bra com­pa­sión es por eso mucho más amplia de lo que se entiende al prin­ci­pio. La com­pa­sión no es piedad, no es con­des­cen­den­cia. Es una acti­tud del cora­zón, es una pre­sen­cia, es una pro­xi­mi­dad, es un amor hacia los otros, es una aten­ción a los dere­chos de cada uno.

Enton­ces pode­mos enten­der que la com­pa­sión no es sola­mente una pala­bra limi­tada al ámbito espi­ri­tual, una pala­bra del voca­bu­la­rio reli­gioso, sino tam­bién una pala­bra que es vin­cu­lada con todo lo humano. Ella es vin­cu­lada con la polí­tica, con la eco­no­mía, con la cien­cia, con la edu­ca­ción, con el arte, porque tanto la polí­tica, como la eco­no­mía, la edu­ca­ción y el arte están hechos para los hom­bres, y par­ti­cu­lar­mente para los más peque­ños de ellos. No para satis­fa­cer su nece­si­dad de auto­ri­dad o de poder, no para que algu­nos acu­mu­len un máximo de bienes, no para con­se­guir un medio para expre­sar sus angus­tias y para libe­rar las ilu­sio­nes de su ima­gi­na­ción, pero más bien, para cons­truir al hombre, para edifi­car una socie­dad pro­fun­da­mente humana.

En muchos casos, esta pers­pec­tiva desa­pa­re­ció. Cada uno trata de salvar el pellejo en medio de un mundo con­fuso. Pero el hombre se sal­vará sólo si trata de salvar al otro, sólo si la vida del otro le parece más impor­tante que la suya.

Eso para decir cuánto la com­pa­sión es exi­gente, cuánto es un mis­te­rio que no puede real­mente ser com­pren­dido más que a la luz del Dios Tri­ni­ta­rio.

Así pues, si esta­mos aquí esta noche, es para morar en el cora­zón de María cuyo nombre, como diría un escri­tor ruso, sig­ni­fica com­pa­sión, es para ver cuánto esta acti­tud puede encar­narse en todos los ámbi­tos de la vida humana, y final­mente como la com­pa­sión puede empa­par más la socie­dad de los hom­bres para hacerla más feliz."


Padre Thierry de Roucy, Fundador de puntos Corazón Pedro Morandé, Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad (...) Benjamín Lira, pintor, escultor Alberto Undurraga, Alcalde de Maipú José Luís del Río, Empresario Carolina García Huidobro, periodista
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