• 20 de junio de 2019
es

Cinco misterios de encuentros

“Nuestra regla nos pide que nunca vayamos a los barrios sin haber recitado primero las Alabazas de la Madre, por eso tenemos que decir el Rosario en las calles... Aférrense al rosario como la enredadera se aferra al árbol. Porque sin Nuestra Señora no podemos mantenernos”

Santa Madre Teresa de Calcuta

Al menos dos veces por semana, inten­ta­mos salir a rezar el Rosa­rio por las calles del barrio, antes de rea­li­zar nues­tras visi­tas de la tarde más o menos a eso de las 3:00pm. Estos son mis días favo­ri­tos, ya que este gesto me encanta, porque me hace vivir de forma más atenta y pro­funda cada mis­te­rio que con­tem­pla­mos. Estoy más pre­sente en mi ora­ción al obser­var mi lugar, mi barrio. Además, sig­ni­fica una opor­tu­ni­dad para encon­trar a nues­tros amigos a quie­nes puedo enco­men­dar en nues­tro rezo. A veces según el camino que toma­mos, el rosa­rio se torna largo, pero al verlos a ellos, cada Ave María toma aún más impor­tan­cia.

Sofía Gomez

Volver