• 6 de diciembre de 2010
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La belleza: una exigencia del corazón

Taller de música barroca

Antes de escu­char las mara­vi­llo­sas obras que inter­pre­ta­ron los talen­to­sos alum­nos del Taller de música barroca de la Uni­ver­si­dad Cató­lica, diri­gido por el pro­fe­sor Sergio Candia, el padre Lorenzo Pavec nos recordó la impor­tan­cia de la belleza en la vida del hombre.

"Esta noche, vamos a escu­char un con­cierto Barroco de Cámara. ¿Cuál es el vínculo entre un con­cierto de música y la vida coti­diana en una casa de Punto Cora­zón? ¿Que es lo que tiene en común esta her­mosa noche que vamos a vivir en este salón, y la misión de nues­tros volun­ta­rios en los barrios humilde del mundo?

Para des­cu­brirlo quiero dejar la pala­bra a Antoine de Saint Exu­péry : el autor del Prin­ci­pito. Hablando de la manera de pensar de la socie­dad, él se lamen­taba: "Ya no se puede más vivir de elec­tro­do­més­ti­cos, de polí­tica, de balan­ces y de cru­ci­gra­mas. Ya no se puede. No se puede seguir viviendo sin poesía, sin color, sin amor. Tan sólo escu­chando una can­ción cam­pe­sina del siglo XV se com­prende hasta dónde hemos des­cen­dido." Si bien esta noche no vamos a escu­char una can­ción cam­pe­sina del siglo XV sino más bien un con­cierto del prin­ci­pio del siglo XVIII, nos es fácil enten­der lo que nos dice Saint Exu­péry. "No se puede seguir viviendo sin poesía, sin color, sin amor" decía él… Y no deja de ser un grito actual! Sin embargo, el mundo de hoy es un mundo que valora más el hacer, que se inte­resa en la pro­duc­ti­vi­dad, en el con­sumo, que se apa­siona por los inter­cam­bios eco­nó­mi­cos etc... Un mundo donde hay cada vez menos lugar para la gra­tui­dad para la con­tem­pla­ción, para la belleza, para el amor, para Dios… "La amis­tad hoy día, decía un poeta bra­si­lero, se ase­meja cada vez mas a un pájaro exó­tico en vía de extin­ción…" Con Saint-Exu­péry esta­mos con­ven­cido que "no se puede seguir viviendo sin poesía, sin color, sin amor … y que esta falta de gra­tui­dad es una de las raíces prin­ci­pa­les de tantos sufri­mien­tos que se vive hoy día".

Nues­tra obra, pode­mos decirlo así, no tiene otra meta que difun­dir, una cul­tura de com­pa­sión, es decir, una cul­tura donde la gra­tui­dad, la amis­tad, la belleza reen­cuen­tra su ver­da­dero lugar… “Desde el comienzo de la Obra Puntos Cora­zón - nos dice nues­tro fun­da­dor - la amis­tad gra­tuita, mise­ri­cor­diosa, que va hasta el final, ha sido siem­pre el método mediante el cual hemos pene­trado el mundo de las pobla­cio­nes encon­tran­do­nos con la per­sona de Jesu­cristo. Cuanto más la Obra se desa­rro­lla, más expe­ri­men­ta­mos que este método es uni­ver­sal.” Las pobla­cio­nes nece­si­tan amis­tad, nece­si­tan gra­tui­dad… como toda nues­tra socie­dad nece­sita amor, gra­tui­dad y belleza…"

Padre Lorenzo Pavec

Soprano interpretando Telemann El Taller interprentando Vivaldi Diego Castro tocando el violonchelo Camilo Brandy toca el clavecín, con Danitza Morino a la flauta dulce y Diana (...)
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