Actualmente en la «Casa Vianney» viven: El Padre Lorenzo Pavec, Padre Christian Vienne, Denis, Guillermo, Vicente y Thomas. Estos cuatro últimos quienes estudian en la Católica formándose para ser, si Dios quiere, sacerdotes de la Fraternidad Sacerdotal Molokai.
En esta pequeña casa azul y blanca en medio de la población Estrella, nos dedicamos más que todo al estudio y al compartir la vida de la gente que nos rodea. La oración marca el ritmo de nuestros días, el estudio ocupa nuestras mentes, y en cuanto a la comunidad es el lugar que Dios nos ofreció para vivir plenamente nuestra misión. Esta casa lleva el nombre «Vianney» por el Santo Cura de Ars, quien cuida así nuestra formación y nos esta dado como el modelo que queremos seguir poniendo nuestros pasos en los suyos.
La vida de esta casa se caracteriza por su sencillez y su discreción, aunque 6 franceses viviendo en Macul no deja de llamar la atención. El Padre Christian quien trabaja con la Parroquia San Norberto se dedica a la Pastoral de la Salud (o del Dolor), es decir, a visitar a los ancianos, los enfermos y familias en duelo, llevando la Santa Comunión o entregando la Extremaunción a los que lo necesitan. Y el viernes, vamos de a dos al encuentro de personas de las cuales muchas llevan la carga de una vida agobiante. Muchas veces es la ocasión para empezar una linda amistad. Y poco a poco nuestro barrio se vuelve nuestro hogar donde en cada esquina nos encontramos con rostros amigos y compartimos así noticias sobre la familia, el trabajo, el estudio o el equipo de fútbol que simpatizamos. Sobre todo encontramos verdaderos maestros de esperanza por su valentía, su sencillez y humildad y quienes son adoradores escondidos de Dios.
En cuanto a los domingos, generalmente pasamos el tiempo del almuerzo con familias amigas. Una manera para nosotros de vivir como los chilenos, para quienes el domingo esta reservado a la familia. Y luego, en la tarde nos juntamos con jóvenes del barrio, amigos de la parroquia para una «pichanga». Que más les puedo contar sobre este barrio sino que este tiene en sí joyas con resplandor discreto que hay que venir a descubrir. ¡Los esperamos!
