Solamente algunos van a Puntos Corazón, pero es todo un movimiento de compasión el que quiere suscitar la Obra.
Para quienes desean formar parte y apoyar esta familia al servicio de los pequeños, les proponemos, ser «padrino» de un misionero.
- Espiritualmente: Rezando diariamente un misterio del rosario por un misionero, por los niños de su barrio, por la comunión entre los miembros del Punto Corazón y por vocaciones de nuevos misioneros.
- Económicamente: Realizando un aporte financiero puntual o mensual para atender las necesidades materiales que la misión de un misionero requiere. El costo de estos gastos, se calcula en $ 180 000 mensuales.
A cambio, el misionero se compromete a escribir frecuentemente una «carta a los padrinos» dando testimonio de su vida en el Punto Corazón.
"Puntos Corazón, son algunos jóvenes que se van para entregar un tiempo al servicio de algunos niños de otro país. Pero tiene vocación a ser más: una ancha familia quien, por su oración y su generosidad, sostiene a los que se van. Y más aún: el punto de partida de un verdadero movimiento de compasión y de consuelo hacia los que sufren, el recuerdo de la supremacía del corazón et del poder invencible del amor con manos vacías."
